Todo el equipo de Asesoría para la Convivencia del Departamento de Educación, queda a vuestra entera disposición para cualquier consulta, ayuda o lo que estiméis necesario. Entendemos que son días muy complicados y nos gustaría que os sintierais acompañados/as.

2020/08/30

La situación Covid-19 nos ha traído consigo muchos y muy diferentes retos. Por eso, desde la Asesoría para la Convivencia nos gustaría compartir con todos y todas vosotras nuestras reflexiones de cara a hacer frente a la mejor vuelta posible al espacio educativo. Han sido meses en los cuáles, tanto nuestro alumnado como las familias y el profesorado, hemos estado confinados en nuestras casas, alejados/as de la escuela, viviendo muchas y muy diferentes situaciones, con lo que ello supone.

Han supuesto días en los que hemos podido tener diferentes vivencias como miedo, inseguridad, incertidumbre, sin apenas contacto cercano entre nosotros y nosotras...Volvemos de unas vacaciones diferentes…

Sabemos que la escuela es un espacio coeducativo regulador e integrador de las diferencias, compensando situaciones de desigualdad entre el alumnado, así como un espacio para generar nuevas oportunidades.

Desde la Asesoría entendemos que, tanto para el profesorado como para el alumnado y sus familias, todo lo que habéis vivido a lo largo de esta etapa ha tenido un gran impacto emocional y, en más de un caso, habrá supuesto un trauma y mucho dolor.

No sabemos con seguridad las situaciones con las que nos vamos a encontrar en el aula. Sabemos que habrá sentimientos de inseguridad, inhibición en la forma de actuar, cierto retraimiento, posibles momentos de explosión...debidos, entre otros motivos, a la falta de rutinas, de hábitos y de interacción. Pero también serán momentos de mucha ilusión, de alegría del reencuentro y del deseo de volver a la normalidad.

Por eso, nos parece fundamental empezar por atender estas necesidades para ir sanando entre todos y todas, cuanto antes, estas heridas que, en mayor o menor medida, todos y todas compartimos.

Pensamos que es importante que los/las docentes las tuvierais en cuenta, volviendo a ofrecer al alumnado y a las familias el espacio educativo como un espacio seguro. Será fundamental que os podáis cuidar para poder cuidar la emoción de vuestro alumnado. Recalcamos la importancia de la presencia docente. La presencia, el estar, con disponibilidad hacia el alumnado haciéndole sentir y saber, mostrando una gran sensibilidad y delicadeza.

 

Es previsible que la vuelta al espacio educativo suponga un choque importante en relación a la convivencia. Toda la vivencia de reclusión, contención, rigidez, uniformidad, miedo, alarma, rechazo al encuentro, la obligatoriedad de normas de conducta y los límites marcados entrarán, de alguna forma, en conflicto con la apertura, la convivencia, el espacio relacional y compartido que supone el ámbito educativo.

 

Por lo tanto, la vuelta a la escuela, los momentos de transición serán muy importantes y no podemos dejarlos al azar. Debemos planificarlos y regularlos .Es conveniente que, como docentes, nos podamos situar y prever vivencias y sentimientos con los que nos vamos a poder encontrar para poder darles cabida y acogerlos. Es importante que lo entendamos como un espacio y tiempo de adaptación, con todo lo que esto conllevará.

 

A la par, convivirá con toda esta emoción la propia del profesorado que, también, habéis vivido la misma situación en su doble papel de adulto y de docente. También el profesorado vais a necesitar de tiempos de acogida, de adaptación y de regulación personal. Será conveniente que permitáis podáis tener espacios de encuentro entre docentes, de intercambio de sentimientos y darles validez y viabilidad. Y es fundamental que lo hagáis para poder acoger, a la par, la emoción contenida del alumnado de vuestras aulas, entendiéndola. En estos momentos, el currículo debe impregnarse de forma transversal de toda la experiencia y la situación actual, fomentando la recuperación integral del alumnado.

 

Posiblemente no quedarán recogidas todas las situaciones que se hayan podido vivir en cada una de las familias, pero se describen a continuación algunas de ellas, por si os pudieran servir de ayuda o punto de partida a la hora de preparar la acogida de vuestro alumnado:

 

  1. Gran impacto emocional entre el alumnado, familias, y profesorado. Incertidumbre y miedo ante el desconcierto de no saber qué va a pasar.
  2. Familias reticentes de volver a llevar a sus hijos e hijas al colegio

3.   Situaciones de duelo por el fallecimiento de seres queridos, con el añadido, en muchos casos, de no haber podido acompañarlos, ni despedirse de ellos.

  1. Situaciones de desprotección: Vivencias de violencia en el domicilio, aumentadas por motivos de estrés. Maltrato físico y psicológico.
  2. Problemas derivados de una mala alimentación y sedentarismo.
  3. Aumento de la brecha académica.
  4. Desaparición y/o distorsión de los roles filoparentales, que puede tener su reflejo en la relación del alumnado con el profesorado.
  5. Aumento de acoso a través de las redes, aislamiento sufrido por parte del alumnado.
  6. Mayor disrupción entre el alumnado debido al malestar y el estrés, que en algunos casos se podrá comparar con un estrés postraumático.

10. Dificultad a partir de ahora para poder comunicarse con las familias.

11. Pérdida de hábitos y rutinas en general.

12. Sentimientos de inhibición emocional debido al miedo al contagio.

13. Labilidad emocional (momentos de explosión, de pasividad, de retraimiento…).

 

Pero también una gran ilusión por la vuelta y el reencuentro con compañero/as y profesorado, así como el deseo de retomar el proceso de aprendizaje en su sentido más lúdico.

En relación con todas las situaciones anteriormente descritas y con el fin de poder serviros de ayuda con la preparación de la vuelta al espacio educativo, desde la Asesoría os hacemos llegar las siguientes consideraciones:

  • Se necesita un tiempo de adaptación y atención a las necesidades emocionales tanto para el alumnado como para las familias y el profesorado.
  • Recoger y acompañar la emoción (alegría, enfado, tristeza, dolor, rabia, soledad……).
  • Trabajos de reflexión en el aula sobre dificultades y fortalezas que ha conllevado la vivencia de todos estos meses y sobre qué cambiar a partir de ese momento.
  • Será fundamental recuperar el contacto con las familias buscando otras fórmulas.
  • Paulatinamente se irán adquiriendo nuevos hábitos de forma lúdica, haciendo partícipe al alumnado. Una vez que estos hábitos hayan sido adquiridos, la vivencia del día a día volverá con naturalidad.
  • Es conveniente trabajar, de manera individual, todas aquella situaciones que así lo requieran (todas las situaciones que hayan podido ser más traumáticas).
  • Romper la barrera del miedo, respetando el ritmo de cada grupo y siguiendo las normas sociosanitarias.
  • Es importante ofrecer y dar cabida en el aula a espacios de escucha y expresiones compartidas sobre toda la experiencia vivida:
    • Expresión oral: creando momentos de intercambio como corros, asambleas, círculos de conversación, tertulias dialógicas (respetando normas sanitarias).
    • Expresión escrita: realización de diarios, cartas, folletos, paneles, carteles…
    • Expresión digital: creación de power points, diferentes formatos digitales…
    • Expresión corporal: relajaciones, mindfulness, música sinfonía…
    • Expresión plástica: creación de murales, esculturas, realización de diferentes técnicas plásticas.
  • Favorecer en las aulas rituales compartidos de:
    • Reconocimiento de todo lo vivido
    • Reconocimiento del dolor experimentado
    • Reconocimiento a todo el amor y la cooperación sentida.

 

* Se sugiere que durante la primera semana, especialmente, se faciliten dinámicas de comunicación y escucha (se adjunta material de habilidades comunicativas de Consuelo Gallego).

 

Además de todos estos aspectos es recomendable tener muy presente la alegría que supondrá este reencuentro, volver a ver las caras y escuchar todas las vivencias de los chicos y chicas con las cuales tanto aprendizaje compartís. Se puede aprovechar la ocasión para abrir un proceso nuevo en el aula, un proceso de renovación, con propuestas y dinámicas que aporten al alumnado seguridad, protección y disfrute. En definitiva, las ganas de poder estar de nuevo juntos y juntas aprendiendo.

Por último, es necesario que los equipos directivos os podáis situar en esta tesitura y facilitéis espacios de encuentro y escucha de intercambio de opiniones, vivencias, sentimientos… dirigidos al profesorado. Cuidando el modo y la forma de realizarlo.

Todo el equipo de Asesoría para la Convivencia del Departamento de Educación, queda a vuestra entera disposición para cualquier consulta, ayuda o lo que estiméis necesario. Entendemos que son días muy complicados y nos gustaría que os sintierais acompañados/as.

Gracias por la gran labor que estáis realizando y recibid nuestro ánimo y apoyo.

Asesoría para la convivencia