Escuelas rurales

Se consideran Escuelas Rurales aquellos colegios públicos de Educación Infantil y Educación Primaria localizados en zonas rurales, y que cuentan con unidades multigrado, es decir, grupos en los que una maestra o maestro imparte docencia a más de un curso al mismo tiempo. Estos centros cuentan por ello con menos de 9 unidades. Algunos de esos centros cuentan con una única unidad para todo el alumnado, son las llamadas escuelas unitarias.

Contacto: Sección Escuelas Infantiles y Escuelas Rurales
Correo electrónico: dpto-escuelasinfantilesyrurales@educacion.navarra.es
Teléfono: 848426555 – 848424803

angle-left Los carnavales llegan a la escuela Igantzi: familia, cultura y aprendizaje vivencial

2026/02/17

En la escuela de Igantzi, el aprendizaje no se limita a los contenidos académicos tradicionales, sino que se vincula directamente con la vida cotidiana, la cultura del pueblo y las tradiciones. La participación activa de las familias —en este caso, de madres y padres con conocimientos de costura— pone de manifiesto una de las grandes fortalezas de las escuelas rurales: la relación cercana y colaborativa entre la escuela y el entorno familiar. La escuela se convierte en un espacio abierto, vivo, donde las familias forman parte del proceso educativo.

Por otro lado, el hecho de que el alumnado de Educación Infantil haya podido ver y utilizar una máquina de coser muestra la flexibilidad  y la practicidad del aprendizaje en las aulas rurales. El aprendizaje es vivencial, manipulativo y significativo: los niños y niñas aprenden haciendo, experimentando y observando a los adultos en contextos reales. Los grupos reducidos y la convivencia entre distintas edades favorecen un clima de confianza y una atención más personalizada.

Además, el uso de telas reutilizadas de casa para crear los disfraces transmite valores de sostenibilidad, creatividad y aprovechamiento de recursos, al tiempo que refuerza la identidad cultural del pueblo al trabajar un personaje tradicional del carnaval. Este tipo de actividades contribuyen a que el alumnado se sienta parte de su comunidad y valore su patrimonio cultural.

En definitiva, esta experiencia muestra cómo las escuelas rurales, como la de Igantzi, ofrecen una educación cercana, comunitaria y contextualizada, donde el pueblo y sus tradiciones se convierten en una extensión del aula y en una fuente constante de aprendizaje significativo.