angle-left Educación lanza la campaña informativa ‘FP Dual, la pieza clave para el futuro de tu empresa’

El 92,6 % del alumnado navarro matriculado en segundo curso de los ciclos presenciales de Grado Básico, Medio y Superior figura ya con formación en empresa u organismo equiparado

2026/10/29

Con el lema ‘FP Dual, la pieza clave para el futuro de tu empresa’, el Departamento de Educación ha lanzado una campaña informativa dirigida a seguir incentivando la participación de las empresas de la Comunidad Foral en esta nueva modalidad de la formación profesional, especialmente del tejido que componen miles de pequeñas y medianas empresas -pymes- que conforman el grueso del tejido asociativo empresarial de Navarra.

La campaña incide en los beneficios que la FP Dual aporta al tejido empresarial: las empresas pueden conocer al alumnado durante su proceso de aprendizaje, compartir su experiencia y contribuir a formar profesionales en un contexto de transformación tecnológica y de nuevas necesidades de cualificación.

Los datos del curso 2025-2026 muestran la dimensión que está alcanzando este modelo en Navarra: en segundo curso de los ciclos presenciales de Grado Básico, Medio y Superior, el 92,6% del alumnado matriculado figura con formación en empresa u organismo equiparado, 4.445 de las 4.802 matrículas. La participación es elevada en los tres niveles: alcanza el 90,3 % en Grado Básico, el 92,7 % en Grado Medio y el 92,9 % en Grado Superior. El cambio también está presente en el primer curso, en el que 4.482 de las 7.019 matrículas figuran con formación en empresa, un 63,9 %. Por niveles, este porcentaje es del 42,8 % en Grado Básico, del 63,6 % en Grado Medio y del 69,1 % en Grado Superior.

La Formación Profesional Dual está conectada con la realidad laboral al sumar la capacidad educativa de los centros con la experiencia de las empresas para preparar mejor a las personas que van a ejercer una profesión. Para un o una estudiante entrar en una empresa durante su formación significa poner en práctica muchos de los conocimientos que adquiere en el aula y en el taller, comprender para qué sirve lo que aprende, aplicarlo en situaciones reales y descubrir cómo puede seguir mejorando.

De esta forma, el alumnado conoce tecnologías, herramientas y procedimientos profesionales, pero también aprende a organizarse, trabajar en equipo, comunicarse, resolver imprevistos y asumir responsabilidades; competencias todas ellas que se desarrollan con la experiencia y que resultan esenciales en cualquier profesión.

Además, el alumnado descubre las posibilidades profesionales que tiene en su entorno y las empresas conocen sus capacidades, su evolución y su potencial; se crean así condiciones que pueden favorecer la incorporación al empleo y el relevo generacional.

En este sentido, la aportación de las pequeñas y medianas empresas es, en muchas localidades, fundamental para ofrecer oportunidades formativas y profesionales cerca del lugar donde vive el alumnado y para mantener la actividad en las comarcas.

Por su parte, para los centros educativos, el contacto con las empresas permite conocer de cerca la evolución de los procesos productivos, detectar nuevas necesidades y compartir conocimiento, esa relación ayuda a mantener la formación vinculada a una realidad profesional que cambia con rapidez.

Para ello, una buena estancia formativa necesita objetivos claros, actividades adecuadas y coordinación entre la tutoría del centro y la tutoría de empresa con un seguimiento cotidiano, comprobando qué está aprendiendo cada estudiante y qué apoyo necesita.

Es imprescindible, asimismo, el trabajo de los equipos directivos, del profesorado y de quienes coordinan la formación en empresa, así como de las empresas, entidades colaboradoras, y de las personas que tutorizan al alumnado.

Vídeo de la campaña